El valor patrimonial de un inmueble es el valor fiscal que utiliza Hacienda para declarar viviendas en el IRPF y en el Impuesto sobre el Patrimonio. No es una tasación ni el valor de mercado: se determina tomando el mayor entre el valor catastral, el valor de adquisición y el valor comprobado por la Administración.
En síntesis:
El valor patrimonial de un inmueble es el valor fiscal o contable que se asigna a una vivienda a efectos de impuestos y declaraciones oficiales. No debe confundirse con el valor de tasación, que es una estimación profesional del precio de mercado.

En España, el valor patrimonial se utiliza principalmente en:
Para determinarlo, la normativa establece que los bienes inmuebles deben computarse por el mayor de estos valores:
En transmisiones (comprar, heredar o donar), no se usa el “valor patrimonial”, sino el valor de referencia del Catastro, introducido en 2022 y todavía vigente en 2025 como mínimo fiscal. Este valor no siempre coincide con el valor de mercado y sigue siendo objeto de debate jurídico.
En resumen: El valor patrimonial es un valor fiscal, mientras que el valor de tasación y/o de mercado son valores económicos utilizados para compraventas, hipotecas o inversión.
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Conocer el valor patrimonial de una vivienda es fundamental para cualquier propietario en España porque:
Además, permite al propietario entender la diferencia entre lo que Hacienda considera que vale su inmueble y su valor real en el mercado.
El valor patrimonial es un aspecto clave para los propietarios, ya que influye en diversas decisiones financieras y legales.
1. Impacto en la capacidad de endeudamiento: Aunque los bancos se guían por el valor de tasación hipotecaria de la propiedad, conocer el valor patrimonial ayuda a:
No determina por sí solo el acceso a financiación, pero sí forma parte de la “foto global” del patrimonio del propietario.
2. Planificación financiera y patrimonial: El valor patrimonial forma parte del patrimonio neto del individuo y afecta a decisiones como:
3. Ventas y transacciones inmobiliarias: Aunque las compraventas se basan en el valor de mercado:
Un valor patrimonial muy inferior al de mercado puede llamar la atención de la Administración.
4. Implicaciones fiscales: El valor patrimonial afecta a varios impuestos:
En 2024-2025 se han intensificado las revisiones del valor de referencia, por lo que entender estas diferencias es crucial para evitar sorpresas fiscales.
5. Seguros del hogar: Para pólizas de hogar, continente y contenido, el valor patrimonial no es el valor clave —se usa el valor de reconstrucción—, pero conocer el valor catastral y la superficie ayuda a evitar:
El valor patrimonial es un aspecto clave para los propietarios, ya que influye en diversas decisiones financieras y legales.
1. Impacto en la capacidad de endeudamiento: Aunque los bancos se guían por el valor de tasación hipotecaria de la propiedad, conocer el valor patrimonial ayuda a:
No determina por sí solo el acceso a financiación, pero sí forma parte de la “foto global” del patrimonio del propietario.
2. Planificación financiera y patrimonial: El valor patrimonial forma parte del patrimonio neto del individuo y afecta a decisiones como:
3. Ventas y transacciones inmobiliarias: Aunque las compraventas se basan en el valor de mercado:
Un valor patrimonial muy inferior al de mercado puede llamar la atención de la Administración.
4. Implicaciones fiscales: El valor patrimonial afecta a varios impuestos:
En 2024-2025 se han intensificado las revisiones del valor de referencia, por lo que entender estas diferencias es crucial para evitar sorpresas fiscales.
5. Seguros del hogar: Para pólizas de hogar, continente y contenido, el valor patrimonial no es el valor clave, se usa el valor de reconstrucción, pero conocer el valor catastral y la superficie ayuda a evitar:
Lectura recomendada: ¿cómo calcular el valor de mercado de un inmueble?
En España, el valor patrimonial no se calcula mediante una tasación profesional, sino siguiendo el criterio que marca la ley para fines fiscales. Así, el valor patrimonial de un inmueble es el mayor entre:
Ese valor es el que se declara en el Impuesto sobre el Patrimonio y se utiliza como referencia en algunos apartados del IRPF.
Lectura recomendada: ¿Cómo calcular la ganancia patrimonial en la venta de un inmueble con hipoteca?
Aunque este cálculo es fiscal, hay otros factores que influyen indirectamente en la valoración de una vivienda, sobre todo cuando la comparamos con su valor real en el mercado:
El Impuesto sobre el Patrimonio obliga a declarar el valor de todos los bienes que posee una persona a 31 de diciembre, incluida cualquier vivienda o propiedad inmobiliaria. Para determinar qué valor debe declararse, la normativa establece que se debe tomar el mayor de estos tres importes:
Siempre debe declararse el valor más alto de los tres, de lo contrario la Administración puede realizar una regularización y exigir el pago de la diferencia más los intereses.
Mantener actualizado el valor catastral es especialmente importante: cuando el Catastro revisa los valores de una zona, la base imponible del Impuesto sobre el Patrimonio puede aumentar, lo que implica una mayor cuota a pagar.

El valor patrimonial no se actualiza manualmente, pero varia si cambian alguno de los valores que utiliza Hacienda: el valor catastral (cuando el Catastro lo revise), el valor de adquisición (si haces reformas que se incorporan como gasto) o un valor comprobado en una revisión fiscal. No hace falta tasar la vivienda: basta con verificar estos valores cuando haya cambios relevantes.
La ganancia patrimonial ocurre cuando vendes un inmueble o activo por un precio superior al que pagaste, y está sujeta al IRPF, calculándose la diferencia entre el precio de venta y el de adquisición. Por su parte, el incremento patrimonial se refiere al aumento general en el valor de tu patrimonio, que puede incluir ganancias por ventas, revalorización de inversiones o herencias, y está sujeto a diferentes impuestos según el tipo de activo.
El valor patrimonial de una vivienda para calcular ganancias e IRPF se obtiene tomando el mayor entre el valor catastral (consultable en el IBI o en la Sede del Catastro), el valor de adquisición (precio pagado más gastos). Ese valor es el que la Agencia Tributaria utiliza como referencia fiscal.
El precio que se registra en una propiedad heredada es el valor declarado en el Impuesto de Sucesiones, que normalmente coincide con el valor de referencia del Catastro si existe, o con una tasación/valoración aceptada por Hacienda en su defecto. Ese será el valor que figurará como precio de adquisición a efectos de futuras ventas y del IRPF.
El valor de transmisión de un inmueble es el importe por el que se vende o transmite una vivienda, incluyendo el precio recibido y, en su caso, los gastos asociados que asume el comprador o el vendedor. En el IRPF se usa para calcular la ganancia o pérdida patrimonial, y en impuestos como ITP o Sucesiones suele compararse con el valor de referencia del Catastro, que actúa como mínimo fiscal.
