Hipoteca definición

María
30.06.2022, 15:26
5 min

Hipoteca: ¿Qué es y cómo funciona?

qué es una hipoteca

Si ha llegado el momento de comprar una vivienda, pero has optado por pedir una hipoteca, necesitarás informarte bien acerca de ello. Así pues, te puedes preguntar: ¿pero qué es una hipoteca exactamente?, ¿qué tipos existen?, ¿para qué sirven y cómo funcionan? Sigue leyendo que te lo contamos todo en este artículo.

¿Qué es una hipoteca?

El concepto hipoteca alude a un derecho real que recae sobre un bien material, que normalmente suele tratarse de un inmueble. Por tanto, podemos definirlo como una garantía de pago que se usa para conseguir la financiación pertinente, y así obtener un bien.

También puede definirse como un préstamo que se le concede al cliente por parte de una entidad bancaria. Sin embargo, la persona debe cumplir con la obligación de pagar la cuota prestada, además de los intereses correspondientes. En caso contrario, el prestamista o acreedor podría hacerse con el bien hipotecado. Asimismo, se debe inscribir dicha hipoteca en el Registro de la Propiedad, con el fin de que esta tenga valor para terceros.

EJEMPLO:

Acabas de comprarte una vivienda, pero no dispones en ese momento del dinero suficiente para asumir todo el coste que ello supone. Es aquí cuando solicitas una hipoteca, es decir, el banco te presta la cantidad de dinero que necesitas para adquirir ese bien inmueble y poder pagarle al vendedor. Pero, tienes que devolver esta cuantía a lo largo de los años hasta la liquidación final.

¿Para qué sirve?

Una hipoteca ofrece la posibilidad de obtener un bien sin la necesidad de dotar con la cuantía que implica el gasto de un inmueble. Por consiguiente, es una inversión, pagas la cuota de tu propia vivienda, en vez de asumir el coste de un alquiler. Además, se puede escoger la manera de amortización que mejor se ajuste a tus necesidades.

No obstante, no sirve solamente para comprar una casa, existen otros beneficios de este crédito, pero que son desconocidos para muchos. Brinda la oportunidad de comenzar proyectos personales como:

  • Ampliar o remodelar una casa: el crédito satisface hasta el 50 % del valor del inmueble
  • Conseguir liquidez: se hipoteca la vivienda para obtener dinero y así efectuar gastos importantes. Pero esta opción se tiene que evaluar bien, porque la vivienda se encuentra como garantía

El Banco de España, a través de su página web, presta un simulador hipotecario y personal que puedes calcular en unos simples pasos aquí.

¿Qué tipos existen?

En el artículo sobre Euríbor aludimos a esta cuestión en concreto, ya que tiene una relación considerada con las hipotecas, pero aquí lo vamos a profundizar. Cuando se solicita una hipoteca, se puede elegir entre tres clases: fija, variable y mixta:

  • Hipoteca fija: vinculada a un interés no cambiante, el valor a pagar será el mismo durante la validez de la hipoteca, aunque existan valores variables. La cuota será un poco más cara durante los primeros años.

*Una hipoteca fija es conveniente cuando el comprador no dispone de unos ingresos muy elevados que le permitan afrontar una subida del Euríbor. Así pues, este tipo permitirá pagar la misma cuota durante 20 o 30 años.

  • Hipoteca variable: el valor se controlará periódicamente (cada seis o doce meses generalmente) para ajustarlo con el estado actual de la economía, por tanto, pagarás menos a corto plazo, pero la cuota será cambiante. Es decir, este interés va asociado con un índice de referencia, en general con el Euríbor, además de un diferencial fijo. Cuando el Euríbor esté más bajo, también lo será la cuota a pagar de la hipoteca, y viceversa. 

*Una hipoteca variable es apropiada cuando el comprador dispone de unos ingresos altos que le permitan devolver la hipoteca en un plazo de 15 a 20 años, porque el Euríbor suele ser más bajo los primeros años.

  • Hipoteca mixta: es una combinación entre fijo y variable. Por ejemplo, durante los cuatro primeros años pagarías una cuota fija, y el resto de años, una variable en función de la clase de interés que indique el Euríbor.

IMPORTANTE:

Por tanto, a la hora de decidirse por una de las tres, hay que tener en cuenta que están ligadas a unos intereses, que pueden sufrir subidas y bajadas durante el período en que esté en vigor el préstamo hipotecario. Además de la situación económica del comprador o los años en los que se desee amortizar la hipoteca. 

Lectura recomendada: Euríbor: ¿Qué es y cómo funciona?

¿Cómo funciona una hipoteca? Elementos a tener en cuenta

En un préstamo hipotecario nos encontramos con algunos elementos básicos que son de nuestro interés conocer para saber cómo funciona una hipoteca. A continuación te los detallamos uno por uno:

  • Capital: es la suma total de dinero prestado, que se tendrá que devolver en cuotas periódicas
  • Interés: es una cantidad extra que hay que pagar cada año por la prestación de dicha hipoteca. Es la ganancia que obtiene el banco
  • Plazo de devolución: es el margen que disponemos para devolver el dinero concedido junto con los intereses
  • Garantía: es el seguro que el prestamista dispone en caso de impago, y que este podría quedarse con el bien. Por tanto, el pago está asegurado por el propio inmueble

¿Cuáles son los pasos para contratar una hipoteca?

Las condiciones para contratar una hipoteca pueden diferir entre bancos. Sin embargo, lo fundamental para que te concedan una hipoteca es demostrar que cuentas con el dinero suficiente para poder entregar el préstamo. Para verificarlo, se realiza un análisis de la salud financiera del solicitante. En términos generales, los pasos son los siguientes:

  • Presentar todos los documentos al banco
  • Analizar todas las condiciones de la hipoteca
  • Realizar una provisión de fondos
  • Firmar la escritura de la hipoteca ante notario
  • Contratar un seguro que proteja daños de la vivienda
Aspectos clave
  • Hipoteca: garantía de pago para conseguir la financiación pertinente, y así obtener un bien
  • Cuando se solicita una hipoteca, se puede elegir entre tres clases: fija, variable y mixta
  • Para contratar una hipoteca debes demostrar que cuentas con dinero suficiente

Referencias

1. Banco de España. "Hipotecas, https://clientebancario.bde.es/pcb/es/menu-horizontal/productosservici/financiacion/hipotecas/."

2. Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado. "Decreto de 8 de febrero de 1946 por el que se aprueba la nueva redacción oficial de la Ley Hipotecaria, https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1946-2453."

3. Asociación Hipotecaria Española. "Estadísticas, http://www.ahe.es/bocms/sites/ahenew/."

4. Unión Europea. "Préstamos hipotecarios, https://europa.eu/youreurope/citizens/consumers/financial-products-and-services/mortgages/index_es.htm."

5. Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. "Hipoteca, http://www.ipyme.org/es-ES/InsFinan/Paginas/DetalleInstrumento.aspx?Nombre=Hipoteca."

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Questions fréquentes

¿Qué cuota de hipoteca me puedo permitir?

La hipoteca máxima que te puedas permitir dependerá del estudio económico que la entidad realice de tu solvencia actual. 

Sin embargo, tienes que considerar dos aspectos clave para calcular qué hipoteca te puedes garantizar: los ingresos para saber qué cuota puedes hacer frente y un capital ahorrado suficiente para la entrada y los gastos de la vivienda, normalmente los bancos solo cubren el 80 %.

El Banco de España recomienda que la cuota de la hipoteca no supere el 35 % del salario mensual.

¿Qué es la TAE en la hipoteca?

La tasa anual equivalente (TAE) es un indicador que muestra el coste efectivo de la hipoteca. Incluye el tipo de interés, los gastos y las comisiones bancarias.

¿Qué diferencia hay entre préstamo personal e hipotecario?

A grandes rasgos, el préstamo personal es un importe que el banco nos presta para que posteriormente lo devolvamos a plazos con intereses. De lo contrario, la entidad nos podría embargar los bienes. Se solicita para finalidades varias como: comprar un coche, emprender un negocio, financiar unos estudios, entre otros.

La hipoteca la pedimos cuando no podemos pagar el coste total de un inmueble, por eso el banco anticipa ese dinero y tú lo pagas a plazos con intereses mediante la hipoteca. Si no pudieras pagarlo, el banco podría quedarse con la vivienda y venderla para abonar la deuda.

Asimismo, otras diferencias notables son: el plazo de devolución es inferior en los préstamos, las hipotecas tienen un interés más bajo, así como también la cuota mensual que es más baja.