



Quedamos muy satisfechos con el trabajo profesional de Víctor. Fue una operación complicada: durante unos meses estuvimos esperando la aprobación de la hipoteca, mientras Víctor se encargaba de las negociaciones con los vendedores. Había seis vendedores —todos herederos con derechos de copropiedad sobre la vivienda— y además residían en otro país de la UE, fuera de España. Finalmente, todo salió bien y todas las partes quedaron satisfechas.































