Lo que más me sorprendió de trabajar con Vidal fue su forma de organizarlo todo. No me bombardeaba con visitas continuamente, sino que las agrupaba una vez por semana, ya filtradas con el asesor hipotecario para asegurarse de que los interesados eran reales. Eso se agradece mucho cuando tienes una vida y no puedes estar pendiente a todas horas. Además, después de cada visita llamaba para contarme cómo había ido, algo que parece básico pero que muy pocos agentes hacen. Al final cerró la venta prácticamente al precio que me había marcado desde el principio, lo cual dice mucho de su criterio y de cómo conoce el mercado. Un trabajo de diez.
La verdad es que estoy muy contento con Vidal. Yo venía de una experiencia bastante mala con otra inmobiliaria que tuvo mi casa publicada un año entero y no la vendió. Encima tenía que ser yo el que iba detrás de ellos para saber si había visitas o qué estaba pasando, una cosa bastante frustrante. Con Vidal fue todo lo contrario. Desde el primer día me fue contando todo: cómo iban las visitas, qué le parecían los compradores, cómo lo veía él… Cada semana me mandaba un resumen con el movimiento en los portales, los contactos que entraban y demás. Se nota cuando alguien se lo toma en serio y no se limita a colgar el anuncio y esperar. Al final la casa se vendió en dos meses por 1.350.000 €, así que poco más que añadir. También quiero mencionar a su equipo, sobre todo a Ismael y al abogado Agustín, que me echaron una mano enorme con todo el tema legal y fiscal, que yo iba bastante perdido. En general muy buen trato, mucha implicación y todo muy profesional. Lo recomiendo sin duda.
La palabra que lo resume todo es profesionalidad, desde el inicio de todo el proceso de compra-venta, lo lleva todo al dia, acompaña y transmite tranquilidad y confianza con una comunicacion fluida y constante, asesorando en todo momento. Transparencia y buen hacer. Sin duda la recomiendo.
!!Excelente profesional!!!. Tomó las riendas desde el principio hasta el final, solucionando y revisando todos los posibles detalles de la operación y adelantándose a los problemas, anticipando tanto a nosotros como a la parte compradora la documentación que haría falta en caso de llevarse a cabo la venta. Magnífica negociadora también (con inquilinos, abogados y con los propios clientes). En notaría se maneja como pez en el agua.